Un compañero japonés puede despedirse en cada escritorio cercano antes de salir. Un colega en el extranjero levanta la vista: la persona a quien acaba de decir adiós sigue dos mesas más allá. La salida está cerca, pero la despedida tiene varias paradas.
Un compañero japonés puede abrir un chat con «Otsukaresama desu». Su colega en el extranjero consulta una traducción literal que habla de cansancio, aunque todavía es temprano. Antes de llegar al asunto, ambos terminan preguntándose qué tal se encuentran.
Cuando un compañero japonés vuelve de vacaciones, pueden aparecer dulces en los escritorios de sus colegas en el extranjero. Dos vecinos comparan los envoltorios y les dan la vuelta. El viajero ha regresado, pero los dulces siguen recorriendo la oficina.
Al terminar una videollamada, un compañero japonés puede inclinarse ante la pantalla mientras busca el botón para salir. Sus colegas en el extranjero siguen saludando. Las despedidas han terminado, pero la reunión todavía tiene asistencia completa.